Querida tita:
He abierto este blog para contarte todo lo que sucede mientras estás en coma. Así, el día que despiertes te podrás poner rápidamente al tanto de lo ocurrido en los últimos tiempos. No puedo precisar si se tratará de varias semanas (ya ha pasado al menos una de tu accidente), meses o años. Ahora mismo no sé qué va a pasar ni cuántas entradas me dará tiempo a escribir. Se trata de recoger aquí tus avances, por pequeños que sean; reflejar nuestras esperanzas, por mucho que nos desanimen los partes médicos; y recopilar todas las historias y anécdotas que surjan durante nuestras visitas al hospital.
Hoy es jueves 23 de febrero. Llevas una semana y un día en Carlos Haya. Bueno, en realidad ya es viernes, porque te escribo de madrugada. Son las 4:30, justo la hora en que saliste del quirófano después de una operación que había comenzado a medianoche. No hace falta recordar ahora qué te llevó hasta allí, sino quién o qué te salvó la vida. Dedicaremos a ello una próxima entrada.
La gran noticia de hoy: esta mañana entreabriste un poco los ojos. A mí, sin embargo, ya se me caen de sueño. Voy a tratar de dormir y mañana te cuento cómo va todo, si vuelve a llover barro en Málaga, si sale el sol, si notamos alguna señal nueva de que vas a despertar o si al menos nos escuchas mientras estás en coma. No voy a engañarte respecto a eso. Es tu estado actual y lo vives en nuestra compañía... Sí, he dicho "vives". Aquí aún no se ha muerto nadie. Un día más es un regalo que nos haces.
Buenas noches y buenos sueños,
Ana
No hay comentarios:
Publicar un comentario